lunes, 7 de enero de 2013

¿Jugamos?


¿Jugamos?
London City
8:21 pm

Hace casi dos horas, estaba en la sala molestandole las paticas a Ray cuando me dieron ganas de seducir a Laura, me levante del sofá, le serví un gran plato de purina y agua a Ray y me dirigí al cuarto de mi mejor amiga, toque la puerta y me encontré con la misma Laura de hace ya casi 2 años, esa Laura que leía excelentes novelas a horas extrañas y en momentos diferentes, no tenia nada del otro mundo, no tenia ni falda, ni ligueros, ni blusas sueltas; no tenia nada que provocara a cualquier hombre normal, lo único que la hacia diferente a todas las chicas de por aquí, era que sostenía sobre sus manos un libro, sostenía: “Rayuela de Julio Cortázar” y también llevaba puestas sus gafas para leer.

Me acerque, saque mi celular y le tome una foto, mire en que capitulo iba, recordé parte del relato y me aleje … ya en al puerta de la habitación, me gire, la mire y le dije: “cuando acabes de leer, avísame, quiero jugar al cíclope”, ella como siempre, me sonrío y siguió sumida en su universo de lectura.
Me llamo casi media hora después, entre a su habitación como solía hacerlo cuando vivía en Bogotá (empujando la puerta con mucha fuerza para asustarla), entre al baño y me lave las manos y cuando salía, me encontré con su sonrisa a menos de 15cm.

Fue extraño, porque a pesar de que desde la noche del 24-25 dormimos en la misma habitación, los encuentros pasados habían tenido ausencia de algo, algo que reencontré con esa sonrisa, que sentí al ver la misma imagen de la Laura de hace 2 años, la encontré a ella y me encontré a mi, nos encontré.

Jugar al ciclope con Laura es sencillo, es entretenido, nunca es rutinario y a mi parecer siempre tiene algo mágico, siempre terminamos pelándonos a cosquillas o mordiscos, corriendo por toda la habitación mirando quien se rinde primero y sede el control, es fantástico.

Y hoy, hace tan poco tiempo, en serio que fue fantástico, es ese tipo de encuentros donde no se dice ni se habla de nada, solo se hace y ya, es como hacer Blues con un conjunto de sesión donde solo vasta mirarse y aprender a escuchar y sentir a los demás, es como … literalmente es como componer en un sola toma y darse cuenta de que quedo perfecto.

El mejor final para este juego, siempre es el “¿Fumamos? … y si, simplemente nos separamos, nos arreglamos un poco y salimos al balcón a fumar disfrutando del paisaje mientras Ray molesta la ventana con sus patas para que lo dejemos salir y nos pueda acompañar.

 ¿Y tu, también quieres jugar?

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